

Bacalao Bueno: de la lonja al éxito digital
Briefing
Descripción General
Bacalao Bueno es una empresa con más de 40 años de experiencia en la venta de bacalao. Su tienda online es un paso más en su trayectoria, que lleva a Internet un producto poco habitual en el comercio digital, que combina venta directa, recetario propio y todo el saber hacer de la tradición del bacalao.
Desafío
Vender bacalao por Internet no es como vender cualquier otro producto de alimentación. Ligado tradicionalmente a la compra en pescadería o mercado, el bacalao lleva consigo una percepción muy artesanal, en la que el cliente suele confiar en el ojo del vendedor para elegir el corte, el punto de sal o el grosor adecuado. El reto, por tanto, era doble: por un lado, llevar al canal digital un alimento poco común en este entorno. Por el otro, trasladar confianza sin necesidad de contacto directo para llegar a nuevos públicos, pero también para convencer al comprador habituado a la compra física de que puede servirse de una tienda online para un producto tan específico.
Otro desafío añadido tenía que ver con el desconocimiento del bacalao por parte del público, de sus tiempos y procesos. La web no solo debía limitarse a vender, sino también a comunicar todos los entresijos del bacalao, y por supuesto, los más de 40 años de experiencia de una empresa dedicada a la selección e importación de la mejor materia prima como aval de calidad.
Por último, existía un desafío de posicionamiento: hacer que un producto de nicho, con una demanda estacional marcada, funcionara también el resto del año, para generar una relación continuada con el cliente más allá de los picos de venta tradicionales.
Solución
Bacalao Bueno demuestra que un producto tradicionalmente reservado al comercio físico puede encontrar su lugar en Internet cuando la web construye, alrededor del producto, todo el contexto que aportaría un vendedor de confianza (y mucho más).
La tienda se estructura en torno a dos grandes familias de producto: bacalao salado y desalado. Junto a ellas, la selección Disbueno ofrece la posibilidad de personalizar el corte y el punto de sal según las preferencias del cliente. Así, la web traslada la atención propia del trato directo que un comprador de bacalao suele buscar.
También se incorpora un extenso apartado de recetas con diversas propuestas que demuestran la versatilidad del bacalao. Este contenido es mucho más que inspiración gastronómica: es una forma de generar seguridad en la compra y de transmitir recorrido y tradición.
La tienda online cumple su objetivo de hacer triunfar un producto tan específico como el bacalao en Internet. Asimismo, logra mucho más que digitalizar un catálogo al resolver la desconfianza inicial del comprador ante un alimento tan poco habitual en el comercio online. Lo hace, además, convirtiendo esa incertidumbre en una razón más para comprar, apoyándose para ello en la tradición, el conocimiento del oficio y el acompañamiento constante al cliente a través del contenido.
El Proyecto
Bacalao Bueno logra un canal de ventas digital que se conforma como un paso esencial en sus más de 40 años de experiencia acumulada sobre el oficio. El proyecto se condensa en dos claves: qué es Bacalao Bueno y qué aporta —su catálogo y su conocimiento, pero también descuentos y contenido exclusivo para fidelizar a sus clientes digitales—. Así, el menú se organiza en Empresa, Tienda, Recetas, Ofertas, Promociones, Noticias y Novedades y Los más vendidos.
El diseño del catálogo prioriza fichas de producto claras, con fotografía que muestra con detalle los cortes y formatos, y un proceso de compra sencillo que reduce al mínimo las dudas del comprador.
En lo visual, el diseño apuesta por un azul intenso como color corporativo —el del océano— y el blanco propio del bacalao. Colores que aportan frescura y una confianza asociada al mundo del mar y la pesca. Las imágenes, de estética cercana y natural, muestran las piezas de bacalao en primer plano. Este enfoque se sitúa en coherencia con un negocio que basa su discurso en la confianza y conocimiento del oficio, sin olvidar la facilidad de navegación, antes que en la sofisticación estética.













